Debemos adaptar el entorno que rodea al niño para:
- Hacerlo más accesible y comprensible.
- Fomentar aprendizajes significativos, funcionales y generalizables.
- Controlar comportamientos adecuados.
- Ayudarle a representar la realidad, mediante símbolos, según su nivel de representación.
- Paneles para objetos reales y miniaturas. Será mejor no plastificar estos símbolos para que el niño se aproveche de la información táctil que cada objeto aporta. Elegiremos objetos que pueden modificarse fácilmente si se pierden o se rompen.
- Álbumes fotográficos para fotografías. Las mantendremos actualizadas y evitaremos en ellas, información inadecuada que puede confundir al niño. Es decir, si la foto es para anticipar la actividad de comer, evitaremos que salga otros objetos que no sean utensilios de cocina. Colocaremos las fotografías por orden de realización de las actividades empezando por el inicio del álbum. Una vez terminada la actividad, guardaremos la fotografía en un sobre adjunto al álbum, que irá marcado con un aspa roja.
- Cuadernos tamaño A4 plantificados para pictogramas de ARASAAC.
La presentación y seguimiento de la agenda.
Contendrá toda la secuencia de actividades del día que el alumno va a realizar tanto dentro como fuera de casa De esta manera el niño:
- Anticipará lo que va a suceder.
- Controlará sus acciones.
- Evitará situaciones inesperadas y la improvisación.
Comenzaremos con las actividades que se repiten a diario. Primero anticiparemos actividad por actividad y cuando comprendan esa información, la secuencia podrá incluir más actividades, detallando más aún la rutina diaria e incluso en un futuro podremos secuenciar toda la semana.
A continuación vemos un ejemplo de cómo introducir la agenda.
➸Tras seleccionar los símbolos y el soporte más adecuado al nivel de niño, primero nos dirigiremos al soporte donde están colocados los distintos símbolos que componen nuestra agenda.
➸Al inicio mostraremos y nombraremos al niño el símbolo correspondiente a la actividad que vamos a realizar, por ejemplo, peinar. Diremos siempre la misma palabra fija para nombrar la actividad "peinar". Evitaremos decir "vamos a peinar", "ahora con el peine"...
➸El niño manipulará y observará el símbolo que representa la actividad de peinar, que puede ser desde un peine real, pasando por una foto de un peine, hasta la grafía "peinar".
➸A continuación realizaremos la actividad. Cada actividad se hace en un espacio concreto fijado para ello, que siempre será el mismo a ser posible.
➸Cuando se termine la actividad, guardaremos o tacharemos el símbolo representativo de la actividad para indicar que se ha acabado la actividad e informaremos, mediante el mismo procedimiento, de la siguiente actividad que estará representada a continuación de la que acabamos de terminar.
Es muy importante que el panel o agenda esté al alcance del niño.
La presentación del objeto o de la fotografía irá facilitando el desarrollo del pensamiento acerca de una actividad, lugar o persona representada.
Poco a poco el niño:
↪Anticipará lo que va a ocurrir (cuando, con quién y dónde).
↪Reducirá la ansiedad y la inseguridad durante la jornada diaria.
↪Recurrirá al uso de símbolos para expresar necesidades y elecciones.
↪Será más autónomo, reduciendo la dependencia de los adultos.
↪Reducirá la ansiedad y la inseguridad durante la jornada diaria.
↪Recurrirá al uso de símbolos para expresar necesidades y elecciones.
↪Será más autónomo, reduciendo la dependencia de los adultos.
➯Utilizará estrategias comunicativas en el entorno cotidiano, dentro de la rutina diaria y en cualquier momento del día.
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